EL CLIENTE
El proyecto se realizó para un importante cliente del sector Oil & Gas en México, activo en un contexto industrial en el que la continuidad operativa y la protección de los equipos críticos son requisitos esenciales.
En este tipo de instalaciones, los sistemas de control, PLC, sensores, telemetría, comunicación y seguridad deben funcionar de forma fiable incluso cuando la red eléctrica está sujeta a fluctuaciones, perturbaciones y sobretensiones.
LA NECESIDAD
El cliente necesitaba proteger cargas monofásicas sensibles frente a variaciones de tensión, subtensiones, sobretensiones y caídas de línea, evitando que incluso perturbaciones breves pudieran comprometer los sistemas de automatización y supervisión.
En una planta Oil & Gas, una tensión inestable puede causar bloqueos de software, errores de medición, interrupciones operativas, desgaste prematuro de componentes y riesgos para la seguridad del sitio. Por este motivo, era necesario adoptar una solución capaz de combinar estabilización precisa, aislamiento galvánico y protección frente a transitorios de red.
NUESTRA SOLUCIÓN
Ortea suministró una serie de estabilizadores de tensión monofásicos electromecánicos Antares, en potencias de 10 kVA y 20 kVA, diseñados para aplicaciones industriales críticas.
Las unidades están configuradas con entrada 120 V ±15%, salida 120 V ±1% y frecuencia 60 Hz ±5%, de acuerdo con las exigencias del mercado norteamericano. Cada estabilizador integra un transformador de aislamiento K13 en cobre, interruptores automáticos de protección, descargadores de sobretensión de Clase II en salida y gabinete metálico con grado de protección IP23 / NEMA 1.
El suministro también fue personalizado con un acabado especial RAL 6011 verde militar, para integrarse con las especificaciones técnicas y estéticas del sitio. La solución permite proteger cargas monofásicas críticas, mejorando la estabilidad de la alimentación, la seguridad de los equipos y la continuidad operativa en un entorno industrial especialmente exigente.