En el sector comercial, la calidad de la alimentación eléctrica impacta directamente en la refrigeración, climatización, iluminación, sistemas informáticos y servicios esenciales.
Disturbios de red, fluctuaciones de tensión, micro-interrupciones y armónicos pueden causar:
- Paradas o fallos en sistemas críticos (ej.: vitrinas frigoríficas, servidores, climatización).
- Pérdida de productos alimentarios o farmacéuticos.
- Pérdida de datos e interrupción de servicios digitales.
- Desperdicio energético invisible pero costoso.
- Aumento de gastos de mantenimiento y operativos.
Cada anomalía eléctrica en una instalación comercial se traduce en pérdida de ingresos, ineficiencias de gestión y, a menudo, daños a la imagen de la marca.

