EL CLIENT
El cliente es una importante realidad industrial italiana especializada en la producción de envases plásticos, films técnicos y extruidos flexibles. Con plantas altamente automatizadas que trabajan en ciclo continuo, la empresa abastece la cadena del packaging alimentario e industrial, garantizando estándares de calidad excelentes.
LA NECESIDAD
En el sector de la transformación de materias plásticas, la continuidad térmica y mecánica del proceso lo es todo. Las líneas de extrusión y soplado se basan en polímeros fundidos llevados a temperaturas precisas: incluso una microinterrupción de red inferior a 200 milisegundos puede hacer disparar los accionamientos de los motores (inversores) y apagar las resistencias de calentamiento.
Cada microinterrupción causaba:
- Parada de línea y solidificación del polímero: el material plástico se enfriaba dentro del tornillo de extrusión o de la matriz, requiriendo horas de trabajo manual para la limpieza y el restablecimiento.
- Grave desperdicio de material: lotes enteros de producción quedaban comprometidos y debían desecharse como merma.
- Daños mecánicos: reiniciar los equipos bajo esfuerzo provocaba fuertes tensiones en los extrusores y en las cabezas de soplado, aumentando los costes de mantenimiento extraordinario.
NUESTRA SOLUCIÓN
Para proteger toda la planta frente a las perturbaciones de la red eléctrica, Ortea Next instaló un compensador de microinterrupciones Oxygen Zero 1500 kVA K.
Gracias a su importante potencia de 1500 kVA y a la tecnología con supercondensadores, el sistema proporciona la energía necesaria para compensar las microinterrupciones de red más profundas, interviniendo en menos de 5 milisegundos.
Las principales ventajas observadas por el cliente:
- Tamaño industrial y gestión de transitorios: capacidad para absorber los fuertes picos de corriente típicos del arranque de los grandes motores de las líneas de extrusión.
- Configuración K para máxima seguridad: la presencia de interruptores automáticos integrados y bypass electromecánico enclavado garantiza la continuidad de servicio incluso durante las actividades de mantenimiento del compensador.
- Resistencia ambiental: a diferencia de las baterías, los supercondensadores no se ven afectados por las fluctuaciones térmicas típicas de los departamentos de moldeo plástico, manteniendo una expectativa de vida superior a 10 años.
- Sostenibilidad: cero emisiones de plomo o sustancias químicas, en perfecta línea con las políticas de economía circular de la empresa.